"Todo es por algo bueno"

El agua, la energía y la economía

En la actualidad, satisfacer la demanda de agua de la sociedad se ha convertido en un desafío, especialmente en las grandes ciudades. El agua, el aire y otros elementos similares se los pueden encontrar libremente en la naturaleza, pero se requieren cantidades considerables de energía para su extracción, transporte y preparación, con el fin de ponerlos a disposición del hombre, el cual los utiliza en las más diversas actividades.
En el caso del agua, puede agregarse que cada día se requiere más trabajo potabilizarla producto de la mayor contaminación del medio ambiente. Así, se aumenta la necesidad de procesarla previamente para dotarla de las características químico-biológicas que le permitan satisfacer las necesidades previstas. En el más elemental de los casos, el agua requiere ser transportada desde la fuente de extracción hasta el lugar de utilización y aun si se aprovecha la energía potencial que puede suministrar la propia fuente si está en planos más elevados que los lugares de consumo, la obra que hay que construir para transportarla por gravedad demanda sustanciales consumos de recursos, y, por supuesto, bastante energía. (Hernández, M. y Marín H. 2009).
Mucho se habla sobre el costo del agua, y cada vez se tienen más certezas del valor que tiene. Conocer el costo real del agua, requiere de un punto de vista global de la situación y un estudio de todo el ciclo hídrico.

 

Por un lado consideramos como determinante el dinero que pagamos por la factura del servicio, en donde los precios y modalidades de pago varían de acuerdo a cada provincia y país. Pero también debemos considerar que en varios estados, el agua está subsidiada. Estas estrategias tienen una finalidad muy efectiva porque los más beneficiados son los estratos sociales de menos recursos. Ahora, cada litro de agua, que se consume, se paga una parte de manera directa con la factura, y la otra de manera indirecta, ya que la paga entre toda la sociedad, por medio de los subsidios. Potabilizar el agua requiere de una infraestructura y por supuesto de energía, la que tiene un costo cada vez más elevado. También, cuanto más agua consumen las ciudades, más cañerías se necesitan para transportarla y más producción de materiales. Como consecuencia, más caños de desagües para evacuar los desechos y más infraestructura para tratar los efluentes. Usar agua en su justa medida es bueno para todos. Es un hecho sustentable que nos brinda un beneficio social, económico y ambiental. Mejor que pensar como individuos, es pensar como Nación, así estaremos garantizando la prosperidad de nuestro pueblo.

Guillermo Durán, 2010

Que la guerra no nos sea ajena

Hoy existen guerras y conflictos en el planeta. Como existieron en la historia de la humanidad. Para algunos pueden parecer ajenos desde donde uno reside pero las relaciones entre los hechos que ocurren en nuestro planeta son cada vez mas estrechas. Estas guerras tienen orígenes en complejos intereses que mueven la economía del mundo. Estos intereses pueden ser el petróleo, recursos naturales, dominios territoriales, entre otros. Reflexiono sobre la posibilidad de tener un rol activo frente a estas crueldades que gran cantidad de hermanos están sufriendo y me da paz saber que desde nuestro lugar podemos alimentar una visión positiva frente los acontecimientos en "nuestra casa común". Encuentro que la mejor manera de responder es con principios que valoren lo simple, lo natural, lo originario y lo propio, principios útiles para construir armonía y también coherentes con las ideas que la sustentabilidad promueve. Que tanto sentido cobra nuestro trabajo cuando se ve alimentado por esta visión. El trabajo es nuestro medio más importante de expresión y e intercambio con la sociedad. Cada acción que generamos tiene un impacto en el mundo productivo y económico. Sabemos que estos impactos generan efecto que, como decimos, afectan a "otros sectores".

Por eso confío en la sustentabilidad cuando promueve las energías renovables, para disminuir la necesidad de petróleo con todos los intereses económicos y el prejuicio al medio ambiente que genera. Por eso me interesa usar agua de lluvia porque estoy aprovechando lo que nos vienen directo de arriba y es tan necesario, el agua. Por eso me gustan las construcciones bien aisladas que necesitan poca energía. Como orientar bien un edificio para sentir esa caricia del sol en invierno sentado frente a una ventana. La vida es el arte de lo simple y se que con menos es mas fácil valorar la abundancia que nos rodea. Somos poderosos. Nuestra acción tiene mas influencia de lo que pensamos. Un acto positivo genera un efecto concreto. También actuar de cierta manera forma nuestros hábitos aumentando acciones similares en el futuro. y por último un acción es el camino mas directo para inspirar a otros. Todas estas dimensiones de nuestras acciones, nos transformen en poderosos. Por todo esto y porque confío el corazón del hombre, se que el poder está en nosotros y en ser pacientes en incorporar y valorar los buenos hábitos que construyen nuestra felicidad y el bien común.

Guillermo Durán, 2016